Guía de destinos: Los Ángeles, Estados Unidos

La ciudad de Los Ángeles se encuentra ubicada en la costa sur de California, Estados Unidos, hasta donde llegan miles de fanáticos del cine y el glamour. Entre sus principales lugares turísticos se encuentran HollywoodDisneyland, los estudios  Universal, Warner Brothers y Paramount, El Parque Griffith y las famosas playas de Santa Mónica, Malibú y Laguna Beach. Desde Los Ángeles se puede llegar a otros fabulosos lugares como Las Vegas, California Coast, Phoenix y Gran Cañón. 

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  • Los Ángeles - Historia

    Colonización española

    Las tribus costeras Chumash y Gabrielino habitaron la región por miles de años, viviendo una existencia relativamente pacífica como cazadores-recolectores hasta la llegada de los exploradores y misioneros españoles a fines del siglo XVIII. Siguiendo la orden del Rey Carlos III de establecer puestos misioneros y agrícolas en Alta California, Gaspar de Tórtola dirigió una expedición española por el área en 1769, viajando hacia el norte desde Baja California y eventualmente hacia el oeste a lo largo de una senda hoy conocida como Wilshire Blvd.

    Misión San Gabriel, la cuarta de lo que sería una cadena de 21 misiones, se estableció en 1771 bajo la guía del padre Junípero Serra. La vida de la misión no fue de gran salvación para los nativos en los siguientes años; muchos de ellos sufrieron abusos a manos de los soldados y se contagiaron de enfermedades europeas, tales como viruela y sífilis. En 1781, un pequeño grupo de colonos dejó la misión y viajó 9 millas hacia el oeste para instalar una comunidad agrícola cerca del río. Esta villa aislada, conocida como El Pueblo de la Reina de Los Ángeles, se convirtió en una próspera comunidad agrícola.

    Incorporación

    En 1821, México se independizó de España y las misiones fueron pronto secularizadas. Los gobernantes mexicanos otorgaron grandes extensiones de tierra, o "ranchos", como recompensa a soldados y ciudadanos. Los primeros colonizadores por tierra llegaron a Los Ángeles en 1841, un poco antes del aluvión que produjo el lema aglutinador del Presidente James Polk por el Destino Manifiesto de América y la conquista del Oeste. Siguiendo su dirección, EE.UU. declaró, peleó y ganó una guerra con México entre 1846 y 1848, reclamando LA y el resto de California. Impulsado por la Fiebre del oro en San Francisco, California fue declarada el 31º estado de Estados Unidos en 1850. El mismo año se incorporó Los Ángeles.

    En los siguientes años, muchos rancheros perdieron sus tierras a medida que el gobierno estadounidense cuestionaba sus títulos de propiedad bajo la Ley de Tierras de 1851. Durante este período gubernamental laxo, LA fue una verdadera ciudad del Salvaje Oeste, llena de cantinas, burdeles y sitios de apuestas. A la mezcla se agregaron miles de inmigrantes chinos que llegaron por la fiebre del oro y el trabajo en el ferrocarril. Muchos vieron con desconfianza a estos extranjeros. La desconfianza se convirtió en hostilidad en 1871 durante la Masacre china, cuando una turba local tomó la ley en sus propias manos y asesinó a 19 hombres y niños chinos después de la muerte de un ciudadano blanco, que se encontró entre fuego cruzado en medio de una disputa de la comunidad china.

    La percepción de la ciudad como un lugar alejado y sin ley comenzó a cambiar en 1876 cuando el primer tren de Southern Pacific llegó desde San Francisco, seguido por el ferrocarril de Santa Fe, menos de una década después. Los desarrolladores de la ciudad comenzaron a publicitar a Los Ángeles como un paraíso soleado y los ricos ciudadanos del medio oeste escucharon los cantos de sirena, viajando en tren a LA y Pasadena para escapar de los duros inviernos. Muchos de ellos decidieron establecerse de forma permanente, atraídos por el clima y los beneficios para la salud que percibían. Al mismo tiempo, el éxito de los bosques de naranjas y campos petroleros impulsaba a la economía y el periódico Los Ángeles Times, dirigido por el publicista Harrison Gray Otis, lideraba el avance.

    Una ciudad en crecimiento

    Hubo un número de primeras veces importantes para la ciudad en las décadas siguientes. El primer automóvil apareció en las calles de LA en 1897, el irlandés-hawaiano George Freeth practicó surf por primera vez en las olas de California en 1907 frente a una multitud admirada, y en 1910, al norte de Long Beach, los espectadores miraron al cielo para ver el primer espectáculo de aviación de Estados Unidos, en el cual los aviones volaron realmente.

    Detrás de escena también se estaban gestando importantes desarrollos. El jefe de la División de agua y energía (DWP), William Mulholland y otro líderes de negocios de la ciudad se dieron cuenta que la ciudad en expansión necesitaría mucha más agua de la que se encontraba en el río LA. Decidieron que un acueducto de 233 millas que transportaría aguas de deshielo desde el valle de Owens lo conseguiría. Estos hombres comenzaron a comprar en secreto propiedades en el valle de Owens bajo falsas pretensiones, sólo para hacer pública su intención una vez que se habían asegurado suficientes derechos sobre el agua y parcelas de tierra. El proyecto se completó en 1913 y el desarrollo surgió, alimentado por el agua encontrada que se volcaba en la ciudad. LA comenzó su marcha hacia un prominente lugar nacional, mientras que el antes fértil valle de Owens se convirtió en un páramo desierto y polvoriento.

    En esa época, empresarios realizadores de películas, la mayoría inmigrantes europeos, comenzaron a establecer los primeros grandes estudios de cine de la ciudad. El alemán Carl Laemmle construyó Estudios Universales en 1915, vendiendo el almuerzo a los invitados curiosos que venían a ver la magia de crear una película. El inmigrante polaco Samuel Goldwyn se unió a Cecil B. DeMille y a otros para crear los estudios Paramount. Jack Warner y sus hermanos llegaron unos pocos años después. Con su perpetuo clima soleado, la mayoría de las locaciones en exteriores podían filmarse fácilmente y la industria del cine floreció. Los fanáticos amaban a las primeras estrellas de cine como Charles Chaplin y Harold Lloyd, y el primer "gran" casamiento de Hollywood ocurrió en 1920 cuando Douglas Fairbanks se casó con Mary Pickford. Hollywood llegó a su máximo esplendor en la década de 1920, a medida que glamorosos palacios de cine abrían sus puertas a lo largo de Hollywood Blvd.

    La arrogancia de LA quedó totalmente expuesta hacia fines de la década, con efectos tanto inspiradores como desastrosos. El edificio de 32 pisos del City Hall (Municipalidad) fue terminado en 1928, un rascacielos que atraía las miradas y quitaba la respiración sobresaliendo por encima del perfil urbano del centro de la ciudad, una osada excepción a las limitaciones de altura que se imponían a otros edificios del centro debido a los terremotos. Ese mismo año, el dique St. Francis, construido 45 millas al norte de LA bajo la mirada apurada y descuidada del Jefe Mulholland, colapsó y la resultante inundación mató a más de 400 personas.


    Esta extraña mezcla de imprudencia temeraria y falta de obligaciones continuó durante los años de la Depresión. No sólo los oficiales de policía de LA cargaban periódicamente hispanos en trenes para deportarlos, sino que también en un punto evitaron físicamente que ingresaran al estado los refugiados de Dust Bowl. Sin embargo, en la misma década LA creó la calle Olvera, un lugar de compras y para comer en el centro de la ciudad que celebraba la herencia hispana y daba la bienvenida a los Juegos Olímpicos de 1932. Las personas populares de los medios de comunicación incluían a los impulsivos gimnastas de la Playa de los músculos de Santa Mónica y a la actriz de Hollywood Shirley Temple, que estaba ganando el corazón de millones de personas bailando tap.

    Pero LA tenía más motivos para bailar que el resto del país. La industria de la aviación había estado floreciendo desde la Primera Guerra Mundial cuando los hermanos Lockheed y Donald Douglas establecieron plantas de fabricación de aviones en LA. Para la década de 1930, la industria de la aviación, ayudada por los miles de millones de dólares federales para contratos militares, ayudó a salir a LA de la Gran Depresión.

    Desde la Segunda Guerra Mundial al presente

    La oleada de nuevos residentes que llegó después de la Segunda Guerra Mundial, sin mencionar la construcción de más de 160 millas de autopistas, impulsaron a LA, dándole la forma de megalópolis que tiene hoy. Sin embargo, el crecimiento sin restricciones produjo problemas concomitantes, incluidas la extensión suburbana, la contaminación del aire y los conflictos raciales. Importantes disturbios en 1965 y 1992, así como un escándalo de corrupción policial en la década de 1990, creó un abismo de desconfianza entre el departamento de policía y diferentes grupos étnicos.

    Sin embargo, a fines de la década de 1990, el orgullo cívico volvió en la forma de nuevos edificios dinámicos, como el Getty Center, el Staples Center, la catedral de Our Lady of the Angels, el Walt Disney Concert Hall, que surgieron en todo el paisaje de LA. Energía y efervescencia, sin mencionar condominios y residentes de lujo, volvieron al centro de la ciudad y a Hollywood y nuevos restaurantes, bares y negocios aún están dispuestos a unírseles. Los crímenes violentos disminuyeron bajo la supervisión del nuevo Jefe de Policía William Bratton, que llegó de la ciudad de Nueva York en 2002. En mayo de 2005, la ciudad eligió a Antonio Villaraigosa, su primer alcalde latino desde 1872. A pesar que la contaminación, el tránsito y los altísimos precios inmobiliarios continúan siendo problemas, la economía sigue siendo fuerte y las tasas de desempleo y crimen permanecen bajas. Y el sol todavía brilla 300 días al año.