Guía de destinos: Nueva York, Estados Unidos

Nueva York es una de las ciudades más importantes de Estados Unidos y uno de los lugares turísticos con más clase y glamour del mundo. En ella conviven cientos de personas de distintas etnias lo que le da un aire cosmopolita y multicultural a la ciudad.

Si estás pensando en comprar pasajes a Nueva York, reserva tu vuelo en LAN.com y visita lugares imperdibles como la Estatua de la Libertad, el Puente de Brooklyn y la Zona Cero, el Central Park, la Quinta Avenida, Wall Street, el Time Square, Broadway y el Empire State. "Contenido proporcionado por LAN"

  • Nueva York - Historia

    Después de que Henry Hudson tomara posesión de sus tierras por primera vez en 1609 para sus patrocinadores de la Dutch East India Company, mencionó que las mismas eran "las tierras más hermosas que uno puede esperar pisar". Poco después bautizaron la tierra como "Manhattan", palabra derivada del lenguaje local de los indios Munsee que significa "Isla de las colinas".

    En el año 1625, se estableció una colonia que pronto se denominó Nueva Amsterdam, y Peter Minuit compró la isla a los indios Munsee. George Washington juró aquí como primer presidente de la república en 1789, y cuando estalló la Guerra Civil, la Ciudad de Nueva York, que suministró un número significativo de voluntarios para defender la Unión, se convirtió en un centro de organización del movimiento que emancipaba a los esclavos.

    Durante todo el siglo XIX, la sucesiva ola de inmigrantes (irlandeses, alemanes, ingleses, escandinavos, eslovenos, italianos, griegos y judíos de la Europa central) generó un rápido aumento de la población, seguido por la construcción de imperios de la industria y las finanzas, y por la edad de oro de los rascacielos.

    Después de la Segunda Guerra Mundial, Nueva York era la ciudad más importante del mundo, pero era víctima de un nuevo fenómeno: los "blancos volaban" a los suburbios. Para la década de 1970, el sistema de subterráneos plagado de graffitis se había convertido en un símbolo de la decadencia cívica y económica de Nueva York. Pero en la década de 1980, renegó mucho de su fanfarronería, liderada por ese entonces por el pintoresco alcalde Ed Koch, quien se mantuvo durante tres períodos. La ciudad eligió a su primer alcalde afroamericano, David Dinkins, en 1989, pero fue derrocado después de un sólo período a favor del republicano Rudolph Giuliani (quien en 2008 fue candidato presidencial de EE. UU.).

    Fue durante el gobierno de Giuliani que sucedió la catástrofe del 11 de septiembre del 2001, cuando sendos aviones comerciales fueron secuestrados e impactaron contra las torres gemelas de 110 pisos del World Trade Center, lo que provocó que las mismas quedaran cubiertas de humo y fuego y colapsaran, causando la muerte de 3.000 personas, producto de un infame ataque terrorista.

    En 2001, Nueva York eligió a su alcalde número 108, el republicano Michael Bloomberg. La campaña de Bloomberg, quien fue reelecto para un segundo mandato en 2005, se focalizaba en llegar nuevamente al gobierno en 2009, después de ser parte de una enmienda altamente controversial, que le permitiría lograr su tercer mandato. Bloomberg es conocido como un pragmático político independiente, y su administración ha sido víctima tanto de elogios como de críticas por su doble anhelo de lograr objetivos ambientales y de desarrollo (la ley que prohibía fumar en la ciudad fue aprobada popularmente, pero el alto presupuesto sugerido para combatir las congestiones del tráfico no tuvo la misma suerte).

    Si bien aún se recuerdan el 11 de septiembre y sus secuelas, el tema de la seguridad para la mayoría de los neoyorquinos ya es más un ruido de fondo que una preocupación cotidiana. Los estratosféricos bonos de Wall Street y el astronómico crecimiento del mercado inmobiliario (anterior al colapso de la bolsa de 2008) transformaron a algunos barrios en decadencia en modelos de aburguesamiento. Las cadenas de minoristas nacionales reemplazaron a las tiendas de barrio, y la gente joven y aquellos que ganaban un salario promedio se mudaron a distintos barrios externos que crecían popularmente, y que contaban con cierta distinción cultural.