Iris Rangil 12 Mar 2017

Viaje al Valle de la Luna en Bolivia

A menos de 30 minutos de la ciudad de La Paz, en trufi (taxis compartidos en Bolivia) o colectivo podrás llegar a un escenario surrealista y mágico. Con apariencia lunar, una formación rocosa se levanta a unos 10 kilómetros del centro, sobrecogiendo a cualquiera que la mire desde fuera, y aún más, desde dentro.

Antes de dirigirme allí pasé una tarde en El Alto y confieso que estaba impaciente por visitar aquel valle que podía vislumbrar desde las alturas, ya que se puede distinguir a lo lejos, como si hubiese sido incrustado entre la metrópoli, pero en este caso no se trata de una atracción turística antinatural, sino de una especie de milagro de la naturaleza, más concretamente explicado como un desierto constituido por una serie de formaciones, que fueron resultado de los efectos erosivos sobre lo que alguna vez fue la cumbre de una enorme montaña de arcilla.

El transcurso de los siglos ha hecho que ésta, al no constituir un suelo sólido como la roca, haya dado lugar a una obra de arte paisajística. Es como caminar en un desierto de estalagmitas y te hace sentir en otro mundo.

El Valle de la Luna es sin duda alguna un lugar que deberíais visitar al llegar a Bolivia. En él podréis hacer dos caminatas diferentes, una de una duración de 15 minutos y otra de 45, aunque la verdad es que yo pasé más de 2 horas. Fui sola y me entretuve con mi trípode haciendo fotos a control remoto para poder aparecer en ellas y conseguir imágenes increíbles. No podía dejar pasar esa oportunidad siendo fotógrafa. Pero aparte de lo que perciben los ojos, se trata de un entorno que transmite una tranquilidad apabullante, donde puedes quedarte a pensar durante mucho tiempo.

Hay gente que quizá te diga que es una atracción simple y que puedes ver otras cosas más interesantes en Bolivia, pero si valoras la belleza de este mundo te aseguro que no te vas a arrepentir. Además, La Paz es una parada obligatoria porque tiene a distancias relativamente cortas actividades muy interesantes, y podéis usar esta ciudad como campamento base para hacer excursiones diarias a Coroico (famosa carretera de la muerte), Copacabana, Tiwanaku, Cañón de Palca

Otro dato curioso sobre este lugar es que su nombre fue dado por Neil Armstrong, el primer hombre en pisar la luna, quien se encontraba de visita en la sede de gobierno boliviana y señaló la similitud real del paisaje con aquel que pisó tiempo atrás fuera del planeta Tierra.

Así que si os apetece vivir una experiencia de paz absoluta y cierto sentimiento extraplanetario, no dudéis en acercaros al Valle de la Luna, en La Paz.

¡Que siga este viaje que ya parece de otro mundo!

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