Claudia Rodriguez 09 Ago 2016

El sabor del Amazonas

Para descubrir a fondo un país no solo hay que pasarse por sus lugares más conocidos sino que es necesario utilizar todos nuestros sentidos. Además de charlar con sus habitantes, en Ecuador le di buen uso a mi paladar y me dejé enamorar por la gastronomía que cada rincón me ofrecía.

Nada más empezar esta travesía única llamada #DestinoSudamérica empecé a familiarizarme con los sabores costeños. La primera parada guarda el toque salado de Galápagos y el dulce amargor del chocolate de Guayas. Del corazón de Ecuador siempre recordaré el hornazo de los mercados locales, que con esmero me prepararon aquellas señoras de los puestos que me engatusaron en Cuenca, Riobamba y Baños.

Tras acostumbrarme durante unos días a quitarme el fresco que la noche quiteña traía con unos cuantos canelazos, en la Amazonía ecuatoriana el panorama mudó totalmente. Durante nuestros días en Yachana Lodge anoté en mi libreta un montón de platillos diferentes y mitigué el calor del mediodía con nuevos sabores de jugos de frutas como el borojó, una fruta que huele tremendamente mal pero que es deliciosa en zumo.

recolectando_alimentos_amazonas_ecuador

De la mano de Douglas, el fundador de Yachana, tuve la suerte de aprender mucho más sobre los sabores de Ecuador. Caminé por una “huerta” local, lo que en este rincón del mundo se traduce en un pedacito de bosque lleno de vida en el que uno no sería capaz de imaginar a simple vista todo lo comible que puede salir de allí. Recolectamos pomelos, naranjas, limas, palmito y frutos de cacao para luego hacer con nuestras propias manos una rica comida amazónica.

preparacion_maito_ecuador

De aquella cocina, en la que estadounidenses, singapurenses, ecuatorianos y españoles nos echamos una risas, salió un rico maito, el plato más popular de la región del río Napo. Esta forma de cocinar el pescado, básicamente tilapia en esta parte en la que nos situamos, se basa en la cocción de los alimentos dentro de una hoja de platanillo o bijao. Con un toque de sal y acompañado de palmito rociado con lima y yuca frita, el pescado sale jugosísimo.

Contemplando el río Napo también tuve la suerte de desayunar casi cada mañana el majado de verde con salsa de maní (un rico sofrito de banana verde junto a salsa de cacahuete), probar el sancocho (una sabrosa sopa de carne o pescado donde las estrellas son la yuca, el plátano, las alubias y el cilantro) y el bagre (un pescado típico de la zona que puede llegar a pesar 90 kilos). Todo ello siempre adornado por un toque de picante con los chiles de la tierra, que solo uno puede aguantar si ha entrenado el paladar durante varias semanas antes.

gastronomia_yachana

chile_ecuador

La parte dulce, como no podía ser de otra manera, tuvo como actor principal un cacao recolectado en una finca de la zona. En mi vida había probado un chocolate tan puro como el que elaboramos aquella tarde en la que los tejados de las cabañas de Yachana tronaban por la lluvia. Los gorritos (plátanos fritos con una masa de harina) adornados con aquella salsa de cacao ecuatoriano fueron uno de los placeres más dulces de mis viajes por el mundo.

cacao_yachana

 

chocolate_amazonas_ecuador

postres_ecuador

Para acabar, pude brindar en un poblado indígena con una chicha de yuca recién elaborada. Esta bebida es la más tradicional de la Amazonía y suele tomarse en momentos ceremoniales. La yuca se maja y se deja fermentar entre 24 horas y 5 días. Cuanto más tiempo pasa preparándose, más grados de alcohol tiene y más fuerte sabe. El sabor no me conquistó pero me sentí honrada de que me ofrecieran probar una bebida tan importante para un pueblo.

chicha_ecuador

¿Verdad que todo esto suena apetitoso? Te prometo que sabe aún mejor de lo que pinta y te animo a que vengas a vivir tu propia experiencia #DestinoSudamérica.

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