Estela y Laura 25 Abr 2014

Por el camino Inca

Eran las 12 de la mañana cuando César el chofer acababa de atar todas las mochilas en el techo de la combi. Unos plátanos para el camino, agua y música. Comenzaba la aventura hacia el Machu Picchu. El primer día fue suave, nos trasladamos en la combi hasta Santa María, un pequeñito pueblo cerca de Quillabamba, adentrado en la selva. En el camino paramos en Ollantaytambo, pero al verlo tan repleto de turistas, volvimos a subir a la combi para llegar cuanto antes a nuestro destino.  A pesar de habernos dado toda la prisa del mundo por unas carreteras de infarto, con acantilados salvajes, nieblas densas de montaña y lluvias tropicales que no dejan ver el trayecto, junto con  las velocidades tan extremas a las que les gusta conducir a los taxistas de estos lares… llegábamos de noche al cruce, en el que comenzamos a andar. Asi que, linterna en mano y ojos bien abiertos. La selva estaba reluciente a la luz de la luna, los olores y los sonidos de sus innumerables habitantes nos daban la bienvenida.

Así llegamos a la casa del mono, donde nos esperaba una estupenda cena con los alimentos que allí mismo cultivan (re-ricos). Esta casa se encuentra a tan solo una hora del pueblo y  se trata de una casa huerto, una casa de turismo ecológico. Al día siguiente, después de hacer una pequeña sesión de yoga, el mejor desayuno que nuestros ojos han contemplado nos esperaba para darnos los buenos días.  Yuca frita, guacamole, crepes de banana y chocolate, jugo de maracuyá, café puro y la mejor miel de flores de la selva. Lo mejor de todo es que todos los alimentos eran de sus tierras y tenían unos sabores muy, pero que muy, intensos. Con las barrigas bien repletas, salimos a dar una vuelta por los alrededores de la casa del mono, y así llegamos a una cascada enorme, en la que, por supuesto, nos bañamos para aliviar el calor de la selva. Por el camino nos tatuamos con el tinte natural de un fruto, avistamos cientos de mariposas, escuchamos muchísimos pajaritos pajaros y pajarracos, disfrutamos del verde intenso de la selva y comenzábamos a sentirnos fascinados.

Tatuajes naturales

 

Al regreso, aprovechamos la mañana aprendiendo sobre la cosmovisión y bailes andinos de la mano de Ying Yang. Experimentamos los bailes que hacían en las ceremonias hacia sus símbolos sagrados, vestidos con las ropas del lugar. Entre risas y bailes, ya era la hora de comer, Justina nos había preparado las mejores habitas guisadas. Tan pronto acabamos y seguimos nuestro camino hasta la siguiente parada, Santa Teresa. No sin antes comprar el chocolate casero de la casa del mono y unas galletitas de avena para el camino.

Bailes andinos

Andamos alrededor de unas 5 horas, a ratos por los restos de uno de los caminos incas, otros por unos acantilados de alucine, siempre acompañados de los verdes y flores salvajes. Entre medias, se nos hizo la noche de nuevo, así que añadimos intriga a la aventura, ya que cruzar los 170 m que hay de un lado al otro del rio solo se podía hacer de dos maneras: o nadando en el río bravo, o por medio de la tirolina: nada que ver con la tirolinas a las que estamos acostumbradas a ver. Esta tirolina era rústica, pintoresca. Se trataba de una cesta, caja, o similar, en el que cabían 2 personas, y se pasa jaleando la cuerda que la agarra al cable. Los primeros metros se mueve por el propio impulso, hasta que te quedas a mitad de camino parada, escuchando rugir al río, imaginándote el abismo que hay, sin moverte ni un pelo porque si no te caes al agua. En ese momento es cuando agradeces que sea de noche. Lo mejor de todo era que al llegar nos esperaban las aguas termales de Cocalmayo, en las que íbamos  a poder relajarnos. Pero nuestras ilusiones se chafaron cuando al llegar, nos dimos cuenta de que era Semana Santa, aquello estaba repleto de gente, motivo por el cual cerraban las piscinas porque estaban muy sucias. Así que, cenamos, montamos las carpas, y dormimos hasta la mañana temprano, en que ya estaban listas las aguas para el baño. Disfrutamos toda la mañana allí, hasta que retomamos el camino. Desde Santa Teresa nos trasladamos en combi hasta la hidroeléctrica, donde sale el camino hacia Machu Pichu. Y desde aquí andamos hasta Mándor, un precioso lugar donde hicimos noche, con un jardín repleto de orquídeas y poderosas cascadas de agua pura de la montaña. De pronto eran las 7 y media de la tarde y ya nos acostábamos, ya que al día siguiente madrugamos a las 4 de la madrugada para poder llegar bien temprano a Machu Picchu.

Vias de tren camino a Mánor

 

A todo esto, os presentamos a nuestro equipo conquistador de las montañas de Machu Pichu y Wayna Pichu:

Pepe, peruano de pura cepa, con muchos viajes a la espalda, y sobre todo muchos rincones del Perú en sus bolsillos. Nuestro guía durante esta aventura, quien nos ha explicado toda la historia y costumbres de la cultura Inca, nos ha enseñado multitud de plantas, nos ha acercado hasta lo mas profundo de la selva y estas montañas.

Malú, venezolana y colombiana, quien nos ha regalado muchas canciones durante el camino, buenos consejos y graciosas historias. Con risa de bruja y voz de ángel, nos ha coloreado estos 5 días.

Los loquitos argentinos, Guillermo, Juan, Valentín y Tomás, cuatro amigos y componentes de un equipo de rugby, bromistas y escandalosos, bailones y juerguistas. Hiperactivos y comilones.  Quienes nos han hecho reír constantemente por el camino.

Ana, la tranquilidad en persona, una estadounidense violonchelista que reside en Cusco como profesora de violonchelo. Quien nos ha contado muchos secretos Incas.

Ying Yang y Carol, peruano andino y argentina, quienes se unieron a la aventura desde la casa del mono, con quienes hemos conversado largo en las caminatas.

Y no puedo dejar sin nombrar a Merlín, la pequeñita mascota del equipo. Nuestra perrita querida, que nos ha robado el corazón a cada uno de nosotros. Ni tampoco a Mona Lisa, la mona que habita en la casa del mono y se sube a tu hombro sin preguntar.

Mascota del grupo

Comiendo en la Casa del Mono

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16 comentarios en
“Por el camino Inca”

  1. Estela

    Pero bueno!!!!! Qué aventura más alucinante!!!! Qué experiencia más increíble!!! Seguro que los turistas que suben a Machu Pichu no han saboreado el viaje como vosotras.

    Estoy deseando que aparezca en el blog el resto de la escalada a la montaña sagrada de los incas.

    Besoooooos…….

  2. titi isabel

    Bueno cada día os veo más peruanas, hasta con el traje regional y bailes incluidos. Las fotos son alucinantes y veo que sabéis disfrutar de las buenas cosas. Las aguas termales están en una paraje alucinante. Aprovechar mucho esta oportunidad que os han dado. Muchos, muchos besos y abrazos.

  3. Sora

    Hermanitaaasss!!!!!Qué todavía no había podido escribir!:)Vaya envidiaaa sanaaa!!!Me encantan todas y cada una de vuestras experiencias!!!Ya mismo me iba para allí con vosotras, merlín y demás..jeje!!Seguid disfrutando y aprendiendo a cada minuto!!Un besazooo

  4. carmen

    Preciosaaaa aventura..precioso paisajes y fotos de personas qyecse ven encantadoras..una experiencia única..a la cual nos haces viajar con tu blog.gracias!!!! Carmen tu compi de lis breakfeast :-)

  5. Gisselle

    Una de las siete maravillas del Mundo, Uno de los mejores espectáculos del Universo! Y uno de los mejores sitios inolvidables de Sudamérica!!!
    TE AMO!

  6. Laura - Tours a Machu Picchu

    Excelente relato aporta mucho para las personas que desean viajar a Machu Picchu.
    Personalmente recomiendo llegar a machu picchu atraves del camino inca, estoy segura que les encantara;
    el camino Inca es una aventura fascinante y lleno de paisajes naturales y asombrosos lugares arqueológicos que se encuentran a lo largo del famoso camino de los Incas que termina en una postal de la ciudadela de Machu Picchu observado desde lo alto. Y asi como este maravilloso destino, hay muchos lugares que conocer en Peru.
    Espero aver ayudado si requiren más información pueden visitar este sitio: http://www.paquetesdeviajesperu.com
    saludos, Gracias

  7. Inca Jungle Machu Picchu

    Muy buena experiencia que permite conocer el pasado y presente de los habitantes de la región, el primer día se inicia con un descenso en bicicleta, la primera noche en una casa en medio de la selva se comparte con una familia local. También se puede disfrutar del rafting y el zipline una ruta recomendable para gente aventurera. Una recomendación seria partir en la época de secas para disfrutar al máximo todo el trayecto. Llevar protector, repelente y ropa ligera, Todas las empresas ofrecen el inca jungle, buscar la más económica. Una que recomiendo es: http://www.incajungleoperador.com/ ofrece precios accesibles.
    Saludos

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