Iosu Lopez 22 Dic 2015

Perdidos en la selva del Amazonas

Esta última crónica en la selva –puedes leer las dos anteriores en Expedición I y Expedición II tiene mucho que ver con lo sensorial y visual. En nuestro último día en la selva del Amazonas íbamos a deleitar nuestros 5 sentidos: vista, oído, olfato, gusto y tacto.

2.-Perrita-Elmo-amanecer-canoa-selva-Amazonas

Nos despertamos a las 5 de la madrugada. Subimos a bordo de la canoa y recorrimos unos kilómetros por el río Juma hasta un lago donde pudimos observar el amanecer entre una intensa niebla que resultó no serlo. En esta temporada se quemaban muchos campos –algunas zonas de selva también de forma ilegal- para posteriormente establecer plantaciones o pastos para el ganado. Todo ello generaba unas intensas nubes de humo que incluso llegaban a alcanzar la capital Manaos. En la canoa, además del grupo de viajeros con quienes hicimos muy buenas migas, nos acompañaba en esta expedición la perrita de nuestro guía Elmo siempre atenta en la proa de la canoa.

3.-Elmo-motor-canoa-selva-Amazonas

Elmo manejaba el motor en la popa de la embarcación mientras señalaba cualquier ave o animal que pudiera estar apostado en alguna de las orillas. Y vimos unos cuantos ejemplares de delfines rosados –sí, delfines de río-, también conocidos como Botos, cuando salían a superficie. Elmo nos contó que los delfines rosados ​​del Amazonas son animales extremadamente inteligentes, con una capacidad cerebral un 40% mayor de la que tenemos los seres humanos.

Un espectáculo para la vista y los oídos: el sol emergiendo entre una humareda propia de una escena de Apocalypse Now mientras la selva despertaba con el griterío asincopado de los pájaros.

5.-Iosu-remo-canoa-selva-Amazonas

Proseguimos viaje de retorno hacia la posada para desayunar –el arroz y el feijoao es un clásico en Brasil a cualquier hora- y retomar la navegación hacia un punto indeterminado del vasto territorio de los Caboclos. De camino Elmo desplegó toda su sabiduría con historias y leyendas.

Iosu disfrutando de la experiencia visual y sonora

Iosu disfrutando de la experiencia visual y sonora

La selva del Amazonas es el bosque tropical más grande que existe, y, a pesar de todas las problemáticas que le afectan, alberga todavía numerosas formas de vida que aún desconocemos. Atracamos en medio de la nada y seguimos los pasos de Elmo para adentrarnos durante dos horas en una zona de mata secundaria.

7.-Alberto-machete-selva-AmazonasLa selva amazónica se extiende por nueve países de Sudamérica: Brasil, Perú, Colombia, Bolivia, Guyana, Venezuela, Ecuador, Surinam y Guayana Francesa. Estábamos en la parte brasileña pero unas semanas después visitaríamos la Amazonía ecuatoriana. Eso os lo contamos otro día. En el camino nos topamos con este árbol sonriente, alguien tuvo la brillante idea de tallar este rostro en un hormiguero con miles de hormigas .

8.-Hormigas-arbol-selva-Amazonas

El calor se hacía cada vez más pegajoso en forma de humedad. Estábamos literalmente empapados. Varios mochiconsejos: lleva agua abundante, un buen repelente antimosquitos, calzado cerrado –preferiblemente botas impermeables altas-, camisas de manga larga para evitar picaduras y ropa cómoda de algodón de colores claros.

9.-Iosu-selva-Amazonas-BrasilElmo nos enseñó varios árboles y plantas de las que se extraen sustancias que los nativos usan como medicina para tratar enfermedades tales como la malaria. En la selva del Amazonas, la farmacia más grande del mundo, nacen en torno al 25% de todos los medicamentos que se conocen, sin embargo, como ya sabrás, la deforestación y tala indiscriminada de árboles está destruyendo el pulmón del planeta.

Resina de un árbol en combustión

Resina de un árbol en combustión

En esta caminata por la selva vimos todo tipo de plantas, insectos (arañas, escarabajos, mariposas multicolor…) pero no tuvimos la fortuna de encontrar muchos animales: algún que otro mono y los restos de las plumas de un tucán capturado por un depredador.

11.-Arana-colgando-selva-AmazonasDeshicimos el camino en sentido contrario: canoa, río Juma, posada, lancha rápida y furgoneta. Era momento de regresar a la civilización. En Manaos nos esperaba nuestro próximo vuelo con TAM hacia Fortaleza.

Casa de nativos a orillas del Río Juma

Casa de nativos a orillas del Río Juma

Cerrábamos una etapa de aventura por el río Amazonas y se abría otra por el nordeste de Brasil de playa en playa. ¿El cambio no estaba nada mal eh?

De regreso a Manaos en una combi

De regreso a Manaos en una combi

Agradecemos especialmente la profesionalidad de Iguana Turismo  y a su guía Elmo quienes se encargaron de toda la logística en esta expedición por la selva del Amazonas.

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