Iris Rangil 18 Abr 2017

Mis lugares favoritos en Buenos Aires

Lo que más me gusta de visitar la capital de un país es que siempre puedo encontrar de todo y nunca tengo la sensación de escribir un post incompleto porque sé que es imposible poner toda la información de una ciudad como Buenos Aires en un sólo artículo.

Lo que he decidido hacer esta vez es escoger unos cuantos lugares que me encantaron en mi paso por la famosa Capital Federal e invitaros a todos vosotros a añadir en los comentarios otras recomendaciones, con el fin de hacer una guía alternativa y más completa de lugares interesantes.

No tuve todo el tiempo que me hubiese gustado para explorar la inmensidad de Buenos Aires, así que realmente apreciaré cualquier recomendación extra.

ARTE Y CULTURA

Como ya es costumbre, primero os aconsejo realizar un free tour por la ciudad. En este caso yo hice uno con Maru, una guía estupenda de la empresa Free Walks Buenos Aires, que personalmente me encantó ya que al ser estudiante de historia nos contó un montón de cosas interesantes.

El punto de encuentro era el Congreso Nacional, y cruzando hacia el parque que se encuentra justo en frente, nos encontramos con una sorpresa: en medio de la impresionante vista hacia este edificio monumental, se puede observar “El pensador” de Rodin. La escultura es una de las tres originales del artista en el mundo.

Después nos dirigimos al Palacio Barolo, una singular construcción no sólo por su arquitectura, sino porque se trata del único edificio inspirado en una obra literaria, en este caso, la Divina Comedia de Dante. Se encuentra en la Avenida de Mayo y se construyó en 1370.

Maru nos recomendó llegar a la Galería Huemes, que por 50 pesos ofrece una panorámica de Buenos Aires impresionante. Como dato curioso, el autor del Principito, Antoine de Saint-Exupéry, vivió en este lugarNuestra guía también nos recomendó disfrutar de una milonga, el show de tango característico de Buenos Aires, y tomar alguna clase en La Catedral (Almagro) o en Viruta (Palermo). El precio es de unos 150 pesos (9 euros). Para saber a diario qué eventos y fiestas ofrecen shows y clases de tango, podéis descargaros la app “Hoy Milonga”, que ofrece esta información útil y detallada.

Seguimos nuestro recorrido visualizando el famoso mural de Evita, que fue una dirigente política y actriz argentina que creó mucha controversia en sus años.

Lo bueno de este tour es que aprenderéis todo lo que sucedió en la historia de Argentina desde la época colonial, algo que seguramente es más difícil de entender si no os lo cuenta un local. Además, siempre es más agradable escuchar historias narradas que ir leyendo una guía.

Visitamos también el edificio Cabildo y la Plaza de Mayo, famosa por el movimiento de “Las Madres”, una asociación argentina formada durante la dictadura de Jorge Rafael Videla con el fin de recuperar con vida a los detenidos desaparecidos, y condenar a quiénes fueron los responsables de los crímenes de esa humanidad.

Por último vislumbramos la casa Rosada, (se dice que se pintaba con sangre de vaca y cal), la Catedral (sorprende su diversidad de estilos, ya que su construcción fue iniciada en el siglo XVIII pero sólo fue concluida a principios del siglo XX, pasando por diferentes manos, de arquitectos y constructores, quienes fueron cambiando o agregando algo, desde elementos barrocos, hasta su estilo fundamentalmente románico), la calle Florida y por último, visitamos el obelisco.Si no os apetece realizar el tour, aquí tenéis un recorrido más que recomendable para descubrir un poco de la historia y cultura de Buenos Aires.

No os olvidéis de visitar también el Barrio de La Boca, por la zona de Caminito. Poned atención al salir de la zona turística, ya que es un poco más conflictiva y se debe estar atento.

El Cementerio de la Recoleta es otro lugar imperdible que cuenta con increíbles esculturas. A mí me impresionó en especial la figura del Cristo Redentor, (no os la muestro en foto para que lo veáis en directo) ¡dejaos sorprender!

Para terminar, los Bosques de Palermo os mostrarán esa parte más natural y oxigenada que os permitirá “desconectar” del frenético ritmo de la capital y respirar un poco de aire puro. Dentro de los Bosques encontraréis un enorme Rosedal y mi parte favorita: el bello patio andaluz.

COMPRAS

Las mejores zonas para hacer compras son Calle Aguirre (marcas), Avenida Santa Fe (sobre todo, zapaterías), Avenida Cabildo (Barrio de Belgrano, equipamiento deportivo y outlets), Barrio Once (calles Pasteur, Larrea y Azcuenaga, para accesorios), Avenida Córdoba (outlets), y Palermo Soho (diseñadores independientes).

Pero personalmente, lo que más me gustó fue encontrar una tienda súper cool llamada “Galpón de ropa”. Iba caminando en la zona de Villa Crespo (Calle Loyola 851, entre Serrano y Thames) cuando vi un letrero muy llamativo y un estilo de edificio industrial que me encantó. Me paré a hacer una foto y descubrí que era una tienda de segunda mano (soy fanática de este tipo de locales desde que estuve en Finlandia, donde hay millones de tiendas así, y encontré mis dos vestidos favoritos, que por cierto, traje a este viaje).

COMIDA

El Aleph Café cultural está situado en la calle Magallanes. Es un lugar precioso donde poder tomar un café y un dulce con el ambiente único del barrio de La Boca. Lo mejor de este lugar es encontrar a uno de los artistas de los cuadros que adornan el interior pintando justo afuera.

Si te acercas a él comenzará a contarte sus historias como bailarín de tango alrededor del mundo y te mostrará publicaciones en periódicos de cuando era más joven. Es un tesoro encontrar una historia local así en una calle tan turística.

Cerca de La Recoleta, encontraréis el restaurante “El Sanjuaniano”, del que dicen que ofrece las mejores empanadas de Buenos Aires. El mozo era un espectáculo, hablaba 4 idiomas y tenía también mil historias que contar y una simpatía increíble, así que además de confirmar que las empanadas eran deliciosas, mi amigo Boyd y yo lo pasamos genial compartiendo una buena conversación con él.

 

También pasamos por una panadería que tenía un olor y un aspecto local muy tentador, llamado Tía Luisa (Salta, 547). Si queréis probar empanadas ricas sin tener que ir a un restaurante, esta sería una buenísima opción, por la zona de San Telmo.

En Palermo encontraréis miles de opciones gastronómicas. Si buscáis algo que no sea tan conocido para probar comida regional/casera, opciones vegetarianas y algo más económico (sin “precio turista”) os recomiendo un restaurante que encontramos por casualidad y donde las dependientas eran encantadoras. El local se llama Charo (Avda. Scalabrini Ortiz 1771).

Por último, os recomiendo un local pequeñito de jugos llamado The Factory (El Salvador 4995). Tenían unas mezclas riquísimas, a buen precio y las frutas eran todas frescas.

Para acompañar el jugo con un buen almuerzo, podéis pasar por el restaurante Fifi, una obra de arte de la decoración industrial, con un ambiente muy interesante. Ofrecen un 10% de descuento si llegas en bici y un montón de productos orgánicos que podéis comprar con un diseño precioso (aquí habla mi gen de diseñadora gráfica).

Si tenéis antojo de Sushi, en la Calle Chile (San Telmo) podéis encontrar Sho Sushi, conducido por unos venezolanos encantadores. Los miércoles por la noche podréis comer todo lo que queráis por un precio fijo bastante razonable, y lo preparan todo muy rico.

De entre miles de boliches, me llamó la atención The Garage bar (aunque no salí mucho por la noche y seguramente los porteños querrán matarme por no dar otras recomendaciones). Os sorprenderán las papas caseras, la cerveza artesanal y por supuesto, el increíble espacio con el que cuentan para que os relajéis y escuchéis buena música. Está justo en frente de Sho Sushi.

Muy cerca del bar está el barrio en el que vivió Quino, autor del cómic “Mafalda” (un personaje de una niñita fantástica e inspiradora que yo llevo tatuado en mi brazo desde hace más de 3 años). Era una obligación para mí encontrarme con ella y sacarme esta foto, en la esquina de Chile y Defensa.
Y así concluye mi selección para que disfrutéis de Buenos Aires. Por último os recomiendo un plan que yo no pude disfrutar por falta de tiempo, pero que dejo en mi lista de deseos para la próxima visita: el Teatro Ciego (Zelaya 3006) es un espacio interesantísimo con espectáculos dedicados a que sientas el arte de la interpretación con todos los sentidos, excepto los ojos. ¿No os entra curiosidad? Yo no me lo pienso perder. ¡Que disfrutéis de Capital Federal y sus millones de posibilidades!

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