Sele 14 Ago 2014

Las 7 maravillas de Colombia

En el año 2007 el diario El Tiempo fue patrocinador de una competición en la que por votos se decidirían cuáles son las 7 maravillas de Colombia. Propuestas hubo muchas, pero la votación del público se decantó por los siguientes lugares que, si no están todos los que son, son todos los que están.
Reconozco que, aunque he tenido la suerte de visitarlos todos, quizás mi elección hubiese cambiado algo este listado. Aún así mi intención es respetar la decisión de quienes votaron por sus “7 magníficos de Colombia” y que conozcamos un poco de más de cada uno:

1. La catedral de sal de Zipaquirá

Fue el lugar más votado de las 7 maravillas de Colombia. Y razones no faltan porque se trata de una obra extraordinaria. En unas minas de sal apenas a tres cuartos de hora de Bogotá se creó un vasto conjunto arquitectónico religioso en galerías y estancias inmensas adornadas con elaboradísimas estatuas. Todo en sal, por supuesto, y jugando con la iluminación, lo que lo convierte en un espacio indispensable en todo viaje a Colombia que se precie.

El Vía crucis subterráneo llega hasta una cúpula donde quienes llegan no pueden hacer otra cosa que emocionarse ante la grandeza de esta construcción. Probablemente se trate de la catedral más original no sólo de América sino de todo el mundo.
Santuario de las Lajas

2. Santuario de las Lajas

En el sur del país, concretamente en Ipiales, se halla un lugar de peregrinación que uno pensaría encontrar en Europa. El neogótico del templo que hace el cañón del Guaitara sea uno de los mejores paisajes monumentales de Colombia. Una aparición mariana desató en el Siglo XVIII una devoción venida de casi toda Sudamérica que se traduce hoy día en cientos de miles de visitantes que llevan sus ofrendas a la Virgen.
Fue la primera visita que hice en Colombia nada más cruzar la frontera con Ecuador y me sorprendió muy gratamente.

3. Parque arqueológico de San Agustín

En el sur del Departamento de Huila se encuentra un lugar arqueológico declarado Patrimonio de la Humanidad por UNESCO en 1985. En el alto del río Magdalena emergen los siglos de las civilizaciones prehispánicas que habitaron esta zona y levantaron la que probablemente se trate de una de las mayores necrópolis del planeta. San Agustín es conocido, sobre todo, por sus esculturas de piedra que fueron modeladas para reflejar extrañas criaturas que corresponden a la cosmogonía de un pueblo del que aún no se conoce demasiado.

4. Arquitectura militar de Cartagena de Indias

La honorable Cartagena que defendiera el español Blas de Lezo, apodado “el medio hombre” quien tuerto, cojo y manco sumió a los ingleses a una humillante derrota, debe su excelente estado de conservación a un sistema defensivo magistralmente diseñado para evitar tanto embestidas militares como las tretas de piratas y saqueadores. La que probablemente se trate de la ciudad colonial más fascinante de Sudamérica vive abrazada en murallas, barbacanas y un castillo como el de San Felipe de Barajas, los cuales forman todo un bastión en el que el adjetivo inexpugnable se queda corto.

5. La Ciudad perdida

Escondida en la Sierra Nevada de Santa Marta y accesible tras varios días de largas caminatas, se encuentra “la Machu Picchu colombiana”, símbolo de la fortaleza indígena cuyo espíritu ahonda en senderos y terrazas de cultivo. Un emplazamiento arqueológico convertido en la guinda del pastel de uno de los trekkings más increíbles de América Latina. El camino a Ítaca entre bosques, montañas y el acento de los aborígenes que aún quedan en el área.

6. Hipogeos del Parque Arqueológico de Tierradentro

Declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1985 (a la vez que San Agustín), los hipogeos de Tierradentro nos llevan al mundo de los muertos de hace más de mil años. Auténticas cámaras mortuorias, en las que incluso se conservan conjuntos pictóricos de la época, son las protagonistas de un viaje arqueológico necesario para comprender el pasado más remoto de Colombia.

7. Teatro Colón de Bogotá

Símbolo del renacer de Colombia como nación independiente, como República. Situado en el pintoresco barrio de La Candelaria, el centro histórico de Bogotá, se encuentra esta joya del neoclásico. Así como la fachada exterior puede no impresionar, el interior de la cuna del teatro en el país es uno de esos lugares de aplauso constante.

Son siete, apenas siete de las muchas maravillas que nos esperan en un destino maravilloso. Y en este listado no ha entrado la naturaleza que, de lo contrario, tendríamos más de cien. Pero personalmente dejad que os diga que la primera maravilla de Colombia es… LA GENTE.

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