Ana Peralta 23 Jun 2014

¡Ilha do Mel, Brasil, no solo su nombre es dulce!

El Estado de Paraná quizá sea uno de los más desconocidos por el turismo de masas en Brasil, a excepción de las famosas cataratas de Iguazú que guardan en este extremo su parte brasileña. Sin embargo, Paraná esconde rincones maravillosos por descubrir.  Yo he querido aprovechar el último partido de La Roja en el  mundial de fútbol 2014 para escaparme a alguno de estos lugares. Ilha do Mel, tal vez por su nombre, fue el primero en seducirme. Pero pronto supe que no solo su nombre era tan dulce como la miel; sus playas, sus senderos, sus atardeceres y de nuevo ese ritmo pausado propio de una isla me cautivó nada más descender del barco.

barcas

Para llegar a Ilha do Mel desde Curitiba hay varias opciones; yo tomé la más larga, pero quizá también la más entretenida. Los dos primeros tramos hasta llegar a Pontal do Sul fueron en autobuses locales. El camino, salpicado del verde intenso de la vegetación, me hacía pensar en detenerme a cada rato para perderme por cualquiera de las sendas a explorar lo que se escondía tras esa especie de selva espesa. Al llegar a Pontal, un pequeño barco esperaba para llevar a los últimos pasajeros del día hasta la isla.

Mi destino final sería a Praia do Farol, uno de los dos puntos de embarque junto con la Praia das Encantadas, que existen en la isla. Haciendo honor a su nombre, en el extremo de la playa, mira vigilante el faro de las conchas uno de los muchos miradores naturales de esta isla de 35 km de extensión y cuyo Parque Estadual está considerado patrimonio mundial por la UNESCO. Los atardeceres desde aquí son realmente inolvidables.

faro

atardecer

Ilha do Mel es un destino para los que buscan tranquilidad. Como en Morro de Sao Paulo sus calles están sin asfaltar, la arena de playa hace las veces de camino y por su interior solo circulan bicicletas y senderistas. Pero los más activos, aquellos que disfrutan con las actividades outdoor tienen también aquí su lugar. Parapente, senderismo, surf, ciclismo, buceo, piragua, vela y todos aquellos deportes acuáticos que puedas imaginar se pueden practicar en Ilha do Mel.

parapente_ilha

parapente

Mi primera caminata me llevó hasta uno de los sitios que guardan más historia de la isla, el Fuerte o Fortaleza. Un largo paseo por la playa, con la marea baja, conduce a esta fortificación ubicada al norte que habla de los vestigios de un pasado que los isleños amasan aún en su memoria. Las vistas desde aquí bien merecen la caminata: un pequeño esfuerzo más nos conduce, solo 15 minutos, a través de un sendero de subida, “trilha”, hasta un mirador donde podemos ver buena parte del litoral y los cañones que hoy hacen de refugio a plantas y moho.

cañón

fuerte_trilha

fuerte

A la mañana siguiente, el sol parece pelearse con las nubes para hacerse hueco. En esta época del año lo normal son los días nublados, pero en esta ocasión el sol ha querido ganar la batalla. Esta vez dejo el camino de la playa para adentrarme a ratos por el interior de la isla hasta llegar a la Praia de Fora, donde los surfistas desafían una y otra vez las olas. El primer cerro, la Ponta do Joaquim me devuelve la mirada al faro y a las playas Grande y do Miguel, estas dos unidas por las rocas, solo pueden cruzarse si la marea está baja; si no, la alternativa es cruzar por el interior.

piedras

playa

El siguiente punto me deja suspendida en el aire. No quiero descender, la panorámica desde el Morro do Sabao es tan impresionante que me cuesta decidirme a bajar. Sé que aún me espera la Gruta das Encantadas, pero una especie de magnetismo me engancha a este lugar como si estuviera anclada al suelo. No me resisto, simplemente me dejo fluir. Me siento por unos minutos a escuchar el ruido del mar y de los pájaros que sobrevuelan por encima de mí. No necesito más, el verde de la mata atlántica detrás de mí, el azul del cielo y la espuma blanca de las olas.

praia fora

garza

Finalmente, me decido a bajar para llegar hasta la Gruta das Encantadas, una roca enorme perforada por la erosión del mar que hace las veces de marco o ventana natural si miramos desde su interior. Una pasarela de madera conduce hasta a ella, el Cerro do Careca, sobre la gruta, ofrece igualmente vistas de ambos lados de la isla.

gruta_encantadas

En el pequeño pueblo de Encantadas compruebo la hospitalidad de sus gentes, decididos a charlar con el viajero, preguntan con curiosidad de dónde soy y qué hago en la isla. Pronto aparecen las risas al charlar sobre el mundial de fútbol y de la posible final entre Argentina y Brasil, quizá el encuentro que todos esperan.

Podría haber tomado un barco desde Encantadas hasta Praia do Farol, pero preferí volver a pie para disfrutar del atardecer que estaba por llegar. La recompensa, sin duda me estaba esperando, primero con un grupo de amigos brasileños, de Curitiba, que despedían la tarde al ritmo de guitarra cantando frente al mar. No tardé mucho en unirme a ellos y pedirles que me dejaran grabar sus canciones, el mar y la música hicieron el resto.

música

Pero las sorpresas esa tarde aún no habían terminado, al llegar de nuevo a la praia do farol, me encontré con una de las escenas más maravillosas de la isla: una cofradía de pescadores recogiendo las redes de pescar después de la captura del día con el atardecer cayendo sobre la orilla del mar.

pescadores

pescadores_do_mel

Me cuesta abandonar las playas y caminos de la Ilha do Mel, hubiera querido quedarme más tiempo, pero también sé que ese mismo sentimiento me hará volver de nuevo hasta ella. ¡Destino Sudamérica y do Mel unidos por la arena!

destino

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18 comentarios en
“¡Ilha do Mel, Brasil, no solo su nombre es dulce!”

  1. JAAC - SaltaConmigo

    Nos quedamos con las ganas de visitar Ilha do Mel en nuestro #LatTrip. Estábamos empezando y, todavía, parecía que nos faltaría tiempo para hacerlo todo… -lo cierto es que nos faltó, porque salimos de Brasil a los 86 días, siendo 90 el máximo-.
    Nos informamos sobre el tren Serra Verde pero al final no hubo ocasión… una excusa más -tenemos miles- para volver a Brasil, porque está claro que dejamos de ver algo que merece mucho la pena.

    1. Ana Peralta
      Ana Peralta Autor

      Hola chicos, siempre hace falta más tiempo para disfrutar de Brasil! Hay un sinfín de lugares por conocer y todos ellos merecen la pena. Seguro que Brasil estará encantado de recibiros de nuevo con los brazos abiertos, porque si los rincones son impresionantes, la amabilidad y hospitalidad de la gente hace que aún sean más maravillosos.
      Un abrazo enorme!

    1. Ana Peralta
      Ana Peralta Autor

      Verdad, Julieta? Es una maravilla! Estoy segura, los viajeros siempre se encuentran en el camino!
      Un abrazo enorme!

    1. Ana Peralta
      Ana Peralta Autor

      Gracias, Álvaro. Aunque, ya sabes que la realidad siempre supera a las palabras y a las imágenes! Ahora solo te hace falta dar el salto y volar hasta este país increíble. Brasil te espera ;)
      Un abrazo!

  2. Sonia

    Qué pena que muchos viajeros se queden en la cara más turística de Brasil. ¡Con todo lo que hay por descubrir!
    Tú sigue dando pistas para nuestros viajes. Las seguiremos porque son muy recomendables.

    1. Ana Peralta
      Ana Peralta Autor

      Es cierto, los turistas que llegan a Brasil se quedan con los puntos más conocidos, que igualmente son maravillosos, pero en Brasil hay muchos brasiles por descubrir, todos ellos igual de increíbles.
      Espero que mis impresiones te ayuden a armar un nuevo viaje a esta tierra.
      Un abrazo enorme.

    1. Ana Peralta
      Ana Peralta Autor

      Muchas gracias, Amable.
      En ocasiones nos quedamos con los sitios más conocidos y nos olvidamos que un país como Brasil tiene rincones enigmáticos guardados por toda su geografía.
      Gracias por tus palabras.
      Un beso enorme.

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