Curro Prieto 09 Ago 2016

Huaraz: la montaña que casi me tumbó

Los días en Lima quedaron atrás y decidí dirigirme al norte buscando nuevos retos. Para mí, que soy un chico del sur de España abiertamente declarado amante de la playa y el sol, sabía que la cordillera blanca supondría un desafío.

El día antes de salir de Lima busqué alojamientos en Huaraz y encontré algo original: una comunidad de gente había construido unas casas perdidas en mitad de la montaña para albergar viajeros y enseñarles un modo de vida sostenible basado en la permacultura, un sistema de vida basado principalmente en el cuidado de la tierra y de las personas. Sonaba bien. Yo y mi recién confirmada vena aventurera decidimos reservar dos noches en el Hof Hostel.

Hof_Chris

Después de una comedia romántica y seis horas de sueño llegué a la estación de autobuses de Huaraz. Allí me recibió Chris, el dueño del albergue, que ya tenía un taxi preparado para llevarme a descubrir su curioso proyecto.

Para esta aventura necesitaba un escudero, así que si no lo traía yo lo debía traer el destino. Y así fue, un chico madrileño que me había oído hablar con Chris se acercó aparentemente muy interesado y tras cruzar un par de frases decidió dejar la reserva que tenía desde hace meses en otro hostel para venir con nosotros. Puedo asegurar que Mario se sintió muy aventurero en ese momento. Y por supuesto, yo con él.

El taxi nos dejó en la mismísima puerta y ahí pude descubrir el micropueblo que se habían montado. Cinco habitaciones, pequeños huertos, gallinas, un río perfecto para lavar a mano, un perro y un gato, un domo, gente muy bohemia, comida vegetariana, completa ausencia de WiFi y alrededor, las montañas, picos nevados y una calma extraordinaria.

el_domo

Mario y yo nos emocionamos por unos momentos, pero tengo que reconocer que la completa incomunicación y sobre todo la falta de agua caliente empezó a causar cierta molestia. Aún así, con la motivación propia de estar haciendo algo distinto y nuevo, nos pusimos a organizar la primera expedición a la montaña y decidimos que al día siguiente madrugaríamos para acudir a la Laguna Churup, a 4450 metros de altura.

Mi natural inconsciencia hizo que a pesar de notar que al dar dos pasos no podía ni respirar ignorara el proceso de aclimatación que hay que llevar a cabo cuando se está a tanta altura. Así que armé mi petate y a las nueve de la mañana estaba en pie junto a Mario frente a un camino muy largo.

Yo_mirando_cordillera

El comienzo fue muy enérgico pero pronto se empezó a hacer duro. Observar que era una continua subida no ayudaba cuando se juntaba con el dolor de cabeza y la falta de oxígeno, pero no nos íbamos a rendir. Cada descanso servía, además de para coger aire, para observar lo bonito que era el paisaje. A lo lejos se veían las edificaciones de la ciudad de Huaraz, rodeadas de montañas tan enormes que parecía que en cualquier momento podían ser engullidas por su entorno. 

Más tarde me enteré de que hace unos años un terremoto había devastado la ciudad y que por ello todo el pueblo estaba en proceso de reconstrucción.

Llegamos_a_la_cima

Volviendo a la historia. Allí estábamos, a tan sólo diez minutos de llegar, los cuales a una parada cada 40 segundos se convirtieron en más de una hora, pero lo íbamos a conseguir y de verdad que me sentía muy orgulloso. Así que cuando pisamos la laguna y nos hicimos la foto, yo personalmente lo celebré dentro de mis posibilidades energéticas como si hubiese logrado un título o aprobado la asignatura más difícil de la carrera.

Me tumbé sobre unas rocas que en ese momento me parecieron nubes de algodón y me quedé observando la laguna durante un largo rato. Era genial. Verdaderamente, el esfuerzo había merecido la pena.

descansando_laguna_churup

Al día siguiente, Mario y yo abandonamos la vida hippie en la montaña para separar nuestros caminos. Él puso rumbo a Cuzco, donde soy conocedor de que lo pasó de lujo y por otro lado yo partí en busca de la selva del norte de Perú, estoy seguro de que nos volveremos a encontrar, amigo.

Próximo destino: ¡Chachapoyas!

P.D: No puedo evitar acabar la historia con la oportuna aparición de un montañero navarro que conocí en la cima de la Laguna Churup y que cuando pasó por mi lado observando mi estado físico no pudo evitar decir con cierto aire jocoso que esa subida era un paseo. Desde aquí le dedico un abrazo.

 

Ilustracion_2

 

Mi TOP 3 recomendaciones.

The Hof Hostel: el lugar del que hemos hablado en el post, es un sitio tranquilo donde podrás aprender mucho de sostenibilidad y de permacultura. Tienen contratada una cocinera que prepara platos vegetarianos. Para mi la única pega era la falta de WiFi, pero si quieres ir a aprender y a gozar de la paz de las montañas desde luego este es tu sitio. Precio: 7€ (21 PEN, dependiendo de si es individual o compartida)

La Casa de Zarela: esta es la parte de la historia que no conocéis, la última noche en Huaraz Mario y yo bajamos a dormir a este hostal dado que necesitábamos reconectar con el mundo a través del WiFi. Pues resulta que me encantó. Zarela era una muy buena anfitriona y sus habitaciones eran acogedoras y perfectamente preparadas para el frío de esa zona en la noche. Dormí con un bebé. Precio: nosotros pagamos 50PEN cada uno por una noche en una habitación doble.

Café Andino: aquí comimos el primer día, yo me pedí un lomo saltado de lujo y disfruté mucho de ese momento. Es por la comida y por lo acogedor del sitio que he decidido incluirlo en mi Top 3 de Huaraz. Está en la calle Jr. Simón Bolivar y el plato me costó 30 PEN, lo que vienen a ser unos 9€.

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10 comentarios en
“Huaraz: la montaña que casi me tumbó”

  1. ROBERTO Tiga

    Supongo que tras las selecciones frustradas de participantes como Adria Homs y su fake ruta a caballo con y los nuevos egoBlogs de Curro en los que con fotos pésimas y relatos dignos de la ESO nos muestra la certeza de después del FreeTour en vez de lo que vio en él… ¿El año que viene destino Sudamérica elegirá con otro criterio?

    Y ya que Rull chaval como mínimo dibuja bonito subidlo que se vea bien, digo yo.

    1. Adrià Homs

      Roberto, el proceso de selección es más complejo de lo que imaginas. Uno propone una candidatura NO DEFINITIVA, y en caso de ser la ganadora puede ser retocada por consenso con el equipo de LATAM. Por este motivo, en la mayoría de los casos, el blog cuenta con algunos cambios respecto al esbozo inicial, aunque esto queda bien explicado en el apartado de presentación de cada aventurero. Veo que sigues el blog con frecuencia. A ver si ganas la próxima edición y podemos leer tus publicaciones. Un abrazo!

    2. BELEN

      Increíble el comentario Roberto, digno de un niño enfadado de infantil, al que le han quitado un juguete.
      Animo Curro, lo estás haciendo genial, las fotos Chulisimas, los comentarios estupendos y algo para premiar: TU ESFUERZO.

  2. Rosa

    Hola Curro!!! Seguimos aprendiendo contigo, y mucho…con TU ILUSION, TU BUEN HACER, TU ESFUERZO, vamos, tus ganas por hacer las cosas bien. Sigue así.

  3. Julio Prieto

    Ruberto Sediño acuéstate anda, y disfruta del viaje que nunca vas a poder hacer que te noto un poco tenso. Pa ya so. Grande currito!

  4. Mcruz

    No sé quién es ese Roberto, pero se le nota con un poco de envidia. Ni caso a esos comentarios, no merecen escucharlos. Curro tu sigue así, eres un titanic y por donde pases dejarás huella, lo estás haciendo fenomenal y nos contagias tu ilusión. Adelante!

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