Claudia Rodriguez 31 May 2016

Galápagos bajo el mar

Dicen que el buceo es un deporte de riesgo pero el verdadero riesgo es no poder dejar de pensar en él.

Me inicié en el mundo submarino hace unos seis años y, desde el momento en el que salí de mi primera inmersión, supe que no había vuelta atrás. Bucear implica calma y emoción al mismo tiempo, intensidad y sosiego, amor y desazón. Esta mezcla de sensaciones es lo que provoca que necesites viajar a determinados lugares solo para poder volver a sentirla.

Las Islas Galápagos son uno de los destinos soñados de quienes amamos el mar. Gracias a al confluencia de varias corrientes marinas, como las de Humboldt y Cromwell, que proporcionan el alimento ideal para muchos animales, las aguas de Galápagos están pobladas por más de mil especies acuáticas de todas las formas y tamaños. Para los buzos es un sueño poder encontrarse con cetáceos de gran tamaño como las orcas o las ballenas jorobadas, el magnífico tiburón ballena y los increíbles tiburones martillo en un mismo punto del mundo.

buceo_galapagos

Muchos de los que eligen visitar la Galápagos bajo el mar lo hacen mediante un crucero de “vida a bordo”, en los que se pasa gran parte del tiempo en el barco y se realizan de tres a cuatro inmersiones diarias. Sin embargo, esta opción te limita si no cuentas con mucho tiempo para dedicar a las islas, puesto que su duración se extiende a más de una semana y no es factible combinarla con visitas a puntos de interés sobre la superficie. Además, los precios oscilan los 4000 o 5000 dólares, una suma difícil de reunir para muchos.

Personalmente, creo que la opción ideal para intercalar excursiones alrededor de las islas y bucear es contactando a alguna de las escuelas de buceo asentadas en ellas. Santa Cruz es la que acumula el mayor número de centros de buceo, la que posee más infraestructuras turísticas para que todo salga bien y la que tiene un acceso más sencillo a puntos de buceo llenos de vida marina.

leon_marino_buceo_galapagos

Las condiciones del mar en las islas pueden variables y en determinados puntos de buceo pueden llegar a darse corrientes marinas fuertes. Esta circunstancia, unida a trayectos marítimos que superan la hora de duración, hace que sea más que oportuno decantarse por una empresa de buceo que cuente con equipos y barcos en buen estado y, lo más importante, con gente profesional que te haga disfrutar y sentirte seguro.

Buscando una compañía seria y con buena reputación fue como di con Scuba Iguana, uno de los centros de buceo con más antiguedad establecidos en Puerto Ayora que ofrece, además de cursos, excursiones diarias de buceo a diversos lugares en los alrededores de Santa Cruz.

buceo_scuba_iguana

La gran familia de Scuba Iguana forman un engranaje que funciona a la perfección. Desde la llegada a la tienda uno se siente especial, tratado con cariño y con la certeza de que todo va a funcionar correctamente. Al fin y al cabo, el buceo se trata de pasarlo bien, de sentirse en contacto con la naturaleza y olvidarse durante un ratito de todo lo que ocurre en la superficie. En los días que pasé con ellos simplemente me dejé llevar y crucé los dedos fuerte para que apareciera lo que había venido a buscar con tantas ganas hasta Galápagos, el tiburón martillo.

La naturaleza es caprichosa y yo acepté las reglas del juego hace mucho tiempo. En mis viajes me gusta actuar con coherencia, por lo que soy capaz de desplazarme hasta lugares remotos para poder interactuar con los animales de una forma responsable, sin que sufran ningún daño. Uno de los principales motivos para que esta aventura #DestinoSudamérica pasase por Ecuador la tenían aquellos escuálidos, una especie caprichosa que no aparece en cualquier lugar pero que se suele ver con frecuencia en las Islas Encantadas.

barracudas_buceo_galapagos

 

Después de unas de las presentaciones más profesionales que he vivido en mis años practicando buceo, para romper el hielo, aquella mañana nuestro dive master de Scuba Iguana, Paulo, nos invitó a desear en alto qué los animales que queríamos ver durante nuestra visita a los fondos marinos de Gordon Rocks. Casi todos dijimos lo mismo, la elección no la habíamos dejado al azar, éste es uno de los puntos de buceo más famosos del mundo gracias a la alta probabilidad de ver tiburones martillo. Aun así, el mar de Galápagos puede llegar a ser traicionero y es común que las corrientes sean fuertes y que la visibilidad no supere los 10 metros, por lo que solo aquellos buceadores con experiencia pueden sumergirse en este lugar de buceo.

Tras un chequeo de seguridad que asegure que todo marcha bien con los equipos y que cuentas con los pesos adecuados (no hay olvidar que en Galápagos se suele bucear con neoprenos de 5 o 7 milímetros y que sueles tener más flotabilidad), avistamos las famosas rocas.

buceo_gordon_rocks_galapagos

buceo_gordon_rocks

En la presentación de la inmersión, las instrucciones de seguridad y las señales bajo el mar apenas podía contener la emoción. Había esperado 6 años para que aquello sucediese.

La magia ocurre. En nuestras dos inmersiones acabamos viendo grandes escuelas de barracudas, tortugas, leones marinos que juguetean, tiburones de puntas blancas, un par de peces luna o mola mola (uno de los animales más increíbles bajo el mar) y, por fin, a los ansiados y majestuosos tiburones martillo.

La sensación es difícil de explicar pero en esos momentos uno desea hablar y enmudecer al mismo tiempo. Intentas que el tiempo se pare y deseas que el tanque no se acabe nunca porque ni en el mejor acuario del mundo podrías estar sintiendo una conexión tan tremenda con la naturaleza.

tiburon_martilllo_galapagos

Uno nuevo día amanece. Mosquera es una pequeña isla localizada entre Baltra y Seymour. De aguas tranquilas, en el grupo de aquel día los compañeros de buceo eran en su mayoría principiantes con la suerte de iniciarse en uno de los mejores lugares del planeta para bucear.

Las dos inmersiones de aquel día de mayo en Mosquera fueron unas de las más espectaculares de mi vida junto a las de Gordon Rocks. En una superficie arenosa, intentando no levantar arena e ir pegados a un fondo lleno de estrellas, tuve ante mí de nuevo a tiburones de martillo, tiburones de Galápagos y morenas.

De la segunda guardo recuerdos difusos. Las cuevas llenas de tiburones de puntas blancas se sucedían, las mantas raya aparecían, los peces roca intentaban pasar desapercibidos para acabar estando rodeada por más de 30 tiburones de puntas blancas en completa paz.

tiburones_buceo_galapagos

Hoy no importan mis recurrentes mareos en el barco, tras un delicioso almuerzo a bordo y las sonrisas del capitán y la tripulación de Scuba Iguana pienso que todo ha valido la pena. Mis días en Galápagos acaban de una manera que no podía imaginar en muchos años. Ellas me han encantado y desde hoy solo pienso en volver a sus aguas.

pez_roca_buceo_galapagos

 

Quiero agradecer de forma especial a todo el equipo de Scuba Iguana por su trato cariñoso durante los días de impresionantes buceos en Galápagos.

Share on Facebook   Tweet about this on Twitter   Share on Google+0

8 comentarios en
“Galápagos bajo el mar”

  1. Flavia

    ¡Muero de envidia!
    Cómo engancha el buceo y más si lo haces en lugares como este.
    Espero poder algún día sumergirme por esas aguas de ensueño?
    Saludos,
    Flavia

    1. Claudia Rodriguez
      Claudia Rodriguez Autor

      ¡El buceo es una de las cosas más adictivas que conozco! “Lo peor” es que cuanto más conoces, más quieres y al final acabas viajando solo para poder bucear. Cosa que nunca esta mal, aunque ya sabemos que no es una afición barata :P ¡Tienes que ir a Galápagos!
      Gracias por pasarte por aquí :)

  2. Charo

    Precioso artículo! Pena que no me atreva a bucear, no todos tienen tu valentía. Reconozco que me encantaría, pero ya me pilla un poco mayor.
    Yo me conformaría con ver lo que tu ves fuera del agua y disfrutarlo como tu.
    A ver si nos lanzamos de una vez a dar el salto a Sudamérica.
    Sigue disfrutando a tope!

  3. carlos

    hola claudia . he buceado en la patagonia argentina. en pleno invierno sentis una gran libertad, una maravillosa experiencia. el traje de neoprene es mas grueso para ailslar frio mas los guantes y tiene una especie de gorro para aislar el frio de la cabeza saludos

    1. Claudia Rodriguez
      Claudia Rodriguez Autor

      Hola Carlos, ¡muchas gracias por tu aportación!
      Ya me puedo imaginar que el neopreno tiene que tener un diámetro interesante… Si ya en Galápagos íbamos con un 10 mm., ¡allí tiene que ser tremendo!
      Espero poder ir a conocer esas aguas en algún momento.
      Un saludo :)

  4. Conbilletedevuelta | Blog de viajes

    Estoy pensando en ir a Ecuador y visitar islas Galápagos este próximo verano. ¿Cuántos días me recomiendas para estar en Galápagos? Había pensado unos 4 o 5 días, aunque aún tengo que mirar presupuestos. Felicidades por el artículo, ahora que lo he leído me han entrado más ganas aún de organizar este viaje. ¡Saludos y gracias!

    1. Claudia Rodriguez
      Claudia Rodriguez Autor

      Hola,
      ¡Muchas gracias por pasarte por aquí!
      Pues no te recomiendo menos de 8-10 en Galápagos, si vas menos te arrepentirás. De verdad, las islas tienen muchísimo que ofrecer y con 4 ó 5 días te sabría a poco. Considera que las excursiones salen bien temprano de mañana, por lo que perderías un día y otro de vuelta con los aviones y las islas que se suelen visitar sin necesidad de crucero son Isabela, San Cristóbal y Santa Cruz. Mi recomendación es que te centres en Isabela y Santa Cruz y para eso necesitas al menos una semana.
      ¡Anímate a dedicarle más días a Galápagos! Te prometo que no defrauda ;)
      Un saludo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*