Iosu Lopez 16 Dic 2015

Expedición Amazonas (I)

Siempre hay un punto de partida para toda expedición. Manaos, urbe descomunal anclada en plena Amazonía con más de dos millones de habitantes, fue el puerto donde desembarcamos tras más de 5 días de travesía en barco remontando el Amazonas. Después de detenernos en Santarém, retomamos la ruta fluvial hasta desembarcar en esta ciudad a la que la mayoría de viajeros llegan con la intención de dar el salto a la selva lo antes posible. Para preparar a conciencia esta nueva aventura decidimos pasar unos días en Local Hostel Manaus, un hostal económico, ubicado a pocos metros del llamativo Teatro Amazonas, con buen ambiente mochilero y donde entablamos una buena amistad con su hospitalario staff: Matheus, Daniel, Camila, Jessica…

2.-Local-Hostel-Manaus-Brasil-Amazonas

Local Hostel Manaus

Manaos es mucho más que un puerto para adentrarse en la selva. Esta ciudad, en la que el calor y la humedad se vuelven pesadas como una losa de mármol, tiene una vida nocturna a pie de calle que hay que experimentar. Te recomendamos tomarte unas cervejas –el portugués después de más de un mes en Brasil empieza a fluir- en la terraza del clásico Bar do Armando acompañadas de un sandwich de pernil com queijo do reino, pastel de pato con jambú o el pescado amazónico pirarucú con banana mientras escuchas música en directo. O visitar el Mercado Municipal que data de 1880 y sin duda nuestro mayor descubrimiento gracias a nuestro amigo Matheus: Abaré SUP & Food.

Abaré SUP

Abaré SUP

En este restaurante flotante, además de comer platos para chuparse los dedos como camarones en salsa de piña, patata dulce aderezada con pollo cremoso o sus originales festivales del sushi y remada en luna llena; también puedes bañarte en el río o alquilar una tabla de paddle surf.

Camarones en salsa del piña

Camarones en salsa del piña

Tras unos días de descanso y preparación, era hora de ponerse de nuevo en marcha. Mochila preparada. Repelente de mosquitos en cantidades industriales. Calzado todoterreno. Cámaras y equipo de grabación listo. ¡Nos vamos a la selva! Desde pequeños soñamos con este momento. Nos quedábamos absortos viendo en las películas de la tele ese verdor espeso que lo cubre todo hasta el cielo, esa sinfonía que tocan las aves e insectos al unísono, esos aventureros sudorosos acechados por arañas gigantes y peligros desconocidos… En unas pocas horas íbamos a ser nosotros los protagonistas sudorosos de una película real. Nos despedimos de todo el staff del hostel y fuimos al puerto para tomar una lancha rápida. Nada más partir, un espectáculo digno de un experimento de física y química: el encuentro de las aguas del río Negro con el río Solimões –así llaman al río Amazonas en Brasil en este tramo- que durante 6 kilómetros corren uno al lado del otro sin mezclarse.

Encuentro de las aguas

Encuentro de las aguas

Ya en tierra firme en Vila do Careiro cambiamos el transporte fluvial con nuestros compañeros de viaje (dos franceses, una rusa, un turco, una afgano-alemana…) por una vieja Volskwagen T2 que nos transportaría hasta el próximo puerto donde nos esperaba una lancha planeadora con la que nos adentraríamos río adentro.

Comienza la Expedición Amazonas

Comienza la Expedición Amazonas

¿Quién no ha soñado con poder explorar la selva y divisar in situ todas esas especies que nos mostraban los libros de texto en la escuela? Monos, halcones, garzas, tucanes, guacamayos, pirañas… Sólo unos cuantos kilómetros nos separaban de esta experiencia. El esfuerzo de ascender el Amazonas desde Belém había merecido la pena.

En el camino se hacen amigos

En el camino se hacen amigos

En el trayecto entre Careiro y el pequeño puerto del río Paraná do Mamori –algo menos de una hora- pudimos cerciorarnos del irreversible daño ocasionado por la mano del hombre. Nubarrones de humo blanco –fumasa lo llamaban los locales- hacían el aire irrespirable en algunas zonas. La razón: la quema indiscriminada de bosque para reconvertirlo en tierras de cultivo. Las vastas llanuras con cercos acondicionadas para la cría de ganado que ahora divisábamos a ambos lados de la carretera, antaño estaban pobladas de bosque frondoso, fértil, lleno de fauna y flora.

Destrucción de bosque en la Amazonía

Destrucción de bosque en la Amazonía

Llegamos a Paraná do Mamori, probamos una paleta de maracuyá casera y abordamos la lancha con todo el equipo de filmación. La aventura no había hecho más que empezar. ¿Te vienes a la selva con nosotros?

Navegando hacia el corazón del Amazonas

Navegando hacia el corazón del Amazonas

Agradecemos el cariño de todo el equipo de Local Hostel Manaus así como la profesionalidad de Iguana Turismo quienes se encargaron de toda la logística en esta expedición por la selva del Amazonas.

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