Un mundo para 3 05 Ago 2014

Cartagena de Indias, romanticismo entre murallas

La primera vez que pisé Cartagena de Indias, yo era una jovencita a la que le gustaba la historia, le fascinaban los edificios coloniales, y como no, disfrutar de una intensa vida nocturna, admirar bellos paisajes, bañarme en playas paradisíacas y deleitarme de maravillas gastronómicas.

Era mi primer viaje lejos de España y tenía que ser algo inolvidable, por eso elegí este destino, porque reunía todos los elementos que yo andaba buscando para que perdurara en mi recuerdo como algo maravilloso para toda la vida.

Paseando por Cartagena, declarada por la UNESCO Patrimonio Cultural de la Humanidad en 1984, me parecía como si no hubiera salido de la isla de Tenerife y concretamente de San Cristobal de La Laguna. Todo lo que veía me resultaba familiar, con sus callejuelas estrechas e iluminadas por la luz de los candiles, todo, menos los maravillosos paseos en calesa y las murallas que rodean la ciudad antigua claro, porque aunque me gustarían, aquí en mi ciudad no los tenemos.

Me encantan las ciudades amuralladas y más aún si miran al mar, Cartagena las tiene, sus imponentes murallas fueron construidas, como solía ser habitual, con el fin de proteger a la ciudad de los continuos ataques que sufría. Su construcción se llevó a cabo por etapas, comenzando la primera de ellas en 1586. Los numerosos envites del bravo mar han echo mella en ellas, pero hoy por hoy siguen en pie, salvaguardando a su bella ciudad.

Han pasado los años y Cartagena de Indias sigue igual de embriagadora que cuando yo la conocí. Me sigue fascinando pasear por sus calles, asomarme a sus murallas y sentir como la brisa con olor a mar acaricia mis mejillas. Al caer la noche, Cartagena se sigue vistiendo de fiesta, cobra vida y se transforma porque las parejas de enamorados siguen paseándose acarameladas por sus callejuelas empedradas montados en las viejas calesas.

Un destino único, idílico para visitarlo también en familia porque en Cartagena de Indias uno respira cultura mientras admiras su riqueza arquitectónica y disfrutas de la simpatía y amabilidad de sus gentes. Además dispone de una importante infraestructura en cuanto a alojamientos se refiere, adaptada en buena medida a todas las necesidades, en ella es posible descansar tanto en importantes cadenas hoteleras, en los tradicionales hoteles coloniales o en exclusivos hoteles boutique.

Entre lo que cabe destacar para visitar están, el Palacio de la Inquisición, la Torre del Reloj, las murallas y el Castillo de San Felipe de Barajas, la Catedral de San Pedro Claver, Plaza Santo Domingo, el volcán de lodo llamado el Totumo, además de acercarse a las islas cercanas como las Islas del Rosario donde poder disfrutar de relajadas jornadas de playa, sin olvidarme de recomendar su exótica gastronomía que no deja indiferente a nadie.

Así es Cartagena de Indias, uno de los destinos turísticos más importantes del país. Un lugar del que enamorarse es bien fácil y del que olvidarse es imposible.

Share on Facebook   Tweet about this on Twitter   Share on Google+0

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*